Strict Standards: Declaration of Walker_Page::start_lvl() should be compatible with Walker::start_lvl(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 594

Strict Standards: Declaration of Walker_Page::end_lvl() should be compatible with Walker::end_lvl(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 594

Strict Standards: Declaration of Walker_Page::start_el() should be compatible with Walker::start_el(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 594

Strict Standards: Declaration of Walker_Page::end_el() should be compatible with Walker::end_el(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 594

Strict Standards: Declaration of Walker_PageDropdown::start_el() should be compatible with Walker::start_el(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 611

Strict Standards: Declaration of Walker_Category::start_lvl() should be compatible with Walker::start_lvl(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 705

Strict Standards: Declaration of Walker_Category::end_lvl() should be compatible with Walker::end_lvl(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 705

Strict Standards: Declaration of Walker_Category::start_el() should be compatible with Walker::start_el(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 705

Strict Standards: Declaration of Walker_Category::end_el() should be compatible with Walker::end_el(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 705

Strict Standards: Declaration of Walker_CategoryDropdown::start_el() should be compatible with Walker::start_el(&$output) in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/classes.php on line 728

Strict Standards: Redefining already defined constructor for class wpdb in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/wp-db.php on line 306

Strict Standards: Redefining already defined constructor for class WP_Object_Cache in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/cache.php on line 425

Strict Standards: Redefining already defined constructor for class WP_Dependencies in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/class.wp-dependencies.php on line 15

Strict Standards: Non-static method sem_google_analytics::init() should not be called statically in /home/hoysopor/public_html/wp-content/plugins/sem-google-analytics/sem-google-analytics.php on line 407
Hoy Soporto… » Blog Archive » ¿Qué hicieron de tu vida? Cuarta parte
Strict Standards: call_user_func_array() expects parameter 1 to be a valid callback, non-static method sem_google_analytics::display_script() should not be called statically in /home/hoysopor/public_html/wp-includes/plugin.php on line 311

Strict Standards: Non-static method sem_google_analytics::get_options() should not be called statically in /home/hoysopor/public_html/wp-content/plugins/sem-google-analytics/sem-google-analytics.php on line 83
Hoy Soporto…

sobre los varios roles que nos toca desempeñar en la vida

¿Qué hicieron de tu vida? Cuarta parte

Mayo 10th, 2008 by ClaudiaRita

Por más historias malas que oía de las monjitas: su disciplina absurda, sus eternos rosarios y su metodología severa, la tía Olaya estaba feliz porque iba a ser bachiller y si se esforzaba en los fines de semana y las vacaciones, terminaría el bachillerato en menos tiempo. Le recordaba a la abuela todos los días ir a medirse el uniforme que doña Edelfonsa le cosía a unos 20 minutos de camino de la casa.

Seguía yendo a la bodega para complacer al abuelo y de vez en cuando veía a Solano quien nunca dejaba de buscar oportunidad de hablarle. Una tarde que estaban organizando cajas en el almacén, Solano quiso ayudar a Pula con la carga, y la tía Olaya participaba haciendo la contabilidad, el abuelo fue a la finca a buscar más pencas de plátanos para colgar en el almacén y la pobre Pula ya cansada, cruzó a su casa unos minutos, a ver en que estaban unas habichuelas que había dejado en el fogón ablandando. No eran aún las 5:00 de la tarde, pero el almacén estaba en penumbras, de las dos ventanas altas que había, una de ellas estaba cerrada debido a las cajas que puestas unas sobre otras tomaban mucha altura.

Hacía un poco de calor y la tía Olaya busca entre la paja del tanque de hielo dos botellas de mabí para ella y Solano, el cual agotado se sienta en una de las banquetas y ofrece la otra a la tía Olaya para que descanse. “Que bueno, tá friíto… utede tenían mucho sin arreglai ete sitio”, dice Solano tratando de poner conversación, la tia Olaya asienta con la cabeza y Solano vuelve a hablar: “ ¡ay Olaya, si tu fuera conmigo a la fieta dei coronel, to ei mundo se pusiera celoso y yo oigulloso de enseñaite ¡”. La tía un poco consternada dice: “mire Solano, déjese de eso, yo no voy para ninguna fiesta con uté”.

La abuela Julia cruza a buscar a la tía Olaya para llevarla a probarse los uniformes del colegio y ve que la bodega esta vacía, en eso entra Pula que venía apurada y dice: “yo la estaba chequiando de mi casa, crucé a meniai las habichuela, pero nadie vino a comprai na”. La abuela pregunta por la tía Olaya y Pula le recuerda que hoy han estado organizando el alamacén, en eso llega un cliente y Pula lo atiende. La abuela entra a curiosear y se dá cuenta que la tía Olaya y Solano se habían quedado solos y estaban sentados muy cerca. Con voz de enojo les dice: “¿ y ustedes estaban solos aquí?… Eso yo no lo permito”. “No doña yo taba arreglando la caja”, dice Solano, la abuela indignada y muy molesta responde: “yo no lo encontré a ustedes arreglando ná, ¿por qué no se sentaron en la terraza a beberse el refresco? La tía comienza a llorar y dice: “pero mamá, no sentamo aquí porque fue el primer banco que encontramos”. Muy incómoda y perturbada la abuela Julia concluye: “Pues ya lo hecho, hecho está, tu te casas con Solano porque qué dirán los vecinos, que dirá la gente, eso no es un buen ejemplo para tus hermanos”.

Así la tía Olaya, muerta de llanto se casó con Solano tres semanas después. Se mudaron a Puerto Plata por un puestecito mejor que consigió Solano en un cuartel de la policía. La tía Olaya se cortó su pelo largo, y empezó a comer todo lo que podía. El sueldito de Solano a penas alcanzaba para lo básico. Luego de dos años, le envió una carta a mamá Lala pidiéndole que la ayudara a volver a su casa, que estaba pasando hambre y que ella no quería a Solano el cual del desencanto la ignoraba totalmente.

Pudo mamá Lala interceder y así volvió la tía Olaya a su casa. Sus hermanas empezaban a desarrollar y la época de las fiestas y paseos se hacían más frecuentes, sobre todo cuando las primas de su edad iban de visita por el campo. Todas se arreglaban para salir a bailes y actividades sociales, con alguna chaperona, por supuesto. Cuando pedían el permiso para la actividad del momento, la abuela Julia decía : “pueden ir”, y agregaba: “Olaya, tu no vas porque eres divorciada”.

Mamá Lala siempre sufrió el hecho de dejarla ir de su casa el día que el abuelo Edmón la fue a visitar. La tía Rosa se graduó de medicina y con el tiempo logró irse a Nueva York a seguir sus estudios de especialidad.
Unos 3 años después murió mama Lala, en su funeral la tía Rosa convenció a la tía Olaya de irse a NY con ella. Así vivió en esa ciudad más de 25 años, trabajó en lo que pudo y muy raras veces conocía algo que estuviese fuera de su ruta entre el trabajo y la casa. Con su pensión y sus ahorros compró una casita en Cotuí, de donde era su comadre y vecina de muchos años, pueblo que eligió para retirarse luego que regresara a la isla.

Nunca aprendió inglés.

FIN

Posted in Soporto un Cuento

5 Responses

  1. Dorka Joanna

    Me parece muy bien logrado tu cuento. Me recuerda todas esas ilusiones que se tienen de niño y que nunca logras porque la vida se te vino encima y no supiste enfrentarte. Saludos a tu tía!!!

  2. bohemio64

    Te has dado buena escribiendo. Debes escribir más.

  3. baakanit

    ““Pues ya lo hecho, hecho está, tu te casas con Solano porque qué dirán los vecinos, que dirá la gente, eso no es un buen ejemplo para tus hermanos”.

    Después de estas palabras el cuento dejó de parecerme creíble. La decisión me pareció muy fuerte, para lo que Olaya había hecho. No me gustó el final.

    Para concluir, quiero felicitarte, porque he disfrutado de tu cuento, me transportaste al campo. Al final fue que introdujiste el dialecto campesino que tanto esperaba, al principio todos hablaban muy bien para sei dei campo.

    Ciao

  4. ClaudiaRita

    Muchas Gracias! me alegro que lo hayan disfrutado.

    Como me estoy estrenando publicamente los comentarios y críticas caen bien.

    Hay muchas cosas que quisiera explicar que por resumir, ya que es un blog, pues no entro en más detalles, espero ir aprendiendo de los errores. Realmente esto tiene mucha fantasía pero estan basados en un hecho real. A pesar de que se trata de una familia que vive en el campo, por su naturaleza no es una familia de muy mal hablar (por varias razones que se alargaría explicar), justamente con ese comentario que vino al final es practicamente una copia identica de como le jodieron la vida a la “tía Olaya”, cosa que en el campo tradicionalemente la gente ni siquiera se casa, nadie comprenderá como fué que la “abuela Julia” le dió con eso… vamos a ver que pasa con los demás casos que vengan surgiendo.

  5. Peter Berg

    Que fuerte está la historia!
    Hay que ver que esos viejos de antes eran rectos! ahora no, ahora tu ves a cualquier viejo hasta con aretes… Sinvergüenzas como ellos solos… pero es el tiempo que lo esta determinando!

    Me encantó la historia…

Leave a Comment

Please note: Comment moderation is enabled and may delay your comment. There is no need to resubmit your comment.